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*O.M-R. – Tres países europeos –Suecia, España y Francia– ofrecen, actualmente, tres respuestas distintas a la presencia decisiva de partidos de extrema derecha en sus parlamentos y a la ola neo-reaccionaria que recorre el continente. Consisten, respectivamente, en aislar a la extrema derecha, pactar con ella o tratar de neutralizarla escuchando al “pueblo” al que ésta apela sistemáticamente. Si el objetivo es impedir que la extrema derecha ejerza el poder y deshaga los consensos alcanzados en igualdad, respeto a la diversidad y laicidad, ¿qué estrategia tiene más recorrido?

Tras casi cinco meses de negociaciones, cuatro partidos suecos han acordado apoyar a un nuevo gobierno de coalición entre los socialdemócratas y los verdes en el que repite como primer ministro el socialdemócrata Stefan Löfven. Centerpartiet, de centro, y los liberales han preferido aupar a un gobierno formalmente de izquierdas y ecologista que alcanzar cualquier tipo de acuerdo dentro del bloque conservador que incluyera a Sverigedemokraterna, la extrema derecha. Ello, naturalmente, a cambio de concesiones políticas importantes de orientación liberal en materia impositiva y laboral que ya han provocado renuncias de representantes verdes. Consideran éstos que las medidas no hacen sino ahondar en la fractura social que, paradójicamente, sirve de caldo de cultivo a la extrema derecha. El Pacto de enero, como se conoce el acuerdo de investidura, inaugura una nueva etapa en la política sueca de colaboración entre bloques ideológicos y un mayor papel del parlamento. A diferencia de algunos de sus vecinos nórdicos, los partidos suecos se mantienen en el principio del cordón sanitario.

Las elecciones autonómicas andaluzas celebradas en España el pasado 2 de diciembre catapultaron al partido de extrema derecha Vox que pasó de cero a doce diputados en el parlamento andaluz, posibilitando un cambio de color político después de cuarenta años de gobierno regional socialista. Apenas cinco semanas tardaron el conservador Partido Popular y el de centro-derecha Ciudadanos en hallar una fórmula con la que investir al líder popular andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, como presidente de la Junta andaluza con el apoyo pactado de Vox. La actual línea oficial de los populares arremete contra los cordones sanitarios, y a pesar de algunas críticas internas, se impone la estrategia del hablar y actuar “sin complejos” con vistas a las próximas elecciones autonómicas, municipales y europeas. Esto supone, según algunos analistas, además de la posibilidad de volver a pactar con Vox, asumir parte de su ideario neo-reaccionario que hace bandera de la xenofobia, la misoginia y el dogmatismo religioso.

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‘Dialogue’, Marta Shmatava, 2010. (Wikimedia Commons)

 

Dos meses después del Acto I, primera movilización del movimiento de los chalecos amarillos, el presidente francés, Emmanuel Macron inauguró el pasado 15 de enero un gran debate nacional que se desarrollará en las próximas semanas en todo el país. Casi siete horas de intercambio, cara a cara, con 600 alcaldes normandos reunidos en el municipio de Grand Bourgtheroulde constituyeron el pistoletazo de salida para este ejercicio de deliberación democrática que continúa en ayuntamientos y locales públicos. Macron promete que se tomará nota de todo lo que surja en el debate y respete los fundamentos de la República. Se trata, en sus palabras, de un “experimento arriesgado” que puede constituir el nacimiento de una nueva forma de democracia, una suerte de “república en deliberación permanente”, en la que contrastar opiniones y demandas, informar e informarse. Algo distinto, enfatiza, de someter sistemáticamente al refrendo de la ciudadanía –no siempre bien informada–decisiones de calado que se toman en el parlamento, creando así un conflicto entre democracia representativa y directa. El ejemplo sería el Brexit en Reino Unido.

El cordón sanitario fue durante mucho tiempo la estrategia más habitual en Europa con la extrema derecha. En la última década, el auge de ésta y la fragmentación de los parlamentos, ha llevado a algunos partidos a abandonarla por la del pacto con estas formaciones para poder formar gobierno. Se dice que el ejercicio del poder desgasta a los partidos y la extrema derecha no sería una excepción. La pregunta es si el efecto de este desgaste sobre la extrema derecha es superior al impacto, en términos de recortes en derechos y libertades, que tiene negociar programas de gobierno con ella. También se dice que aislar a estas formaciones contribuye a su discurso victimista y de rechazo al establishment en el que se reconocen más y más votantes. La estrategia de apuntalar la democracia representativa con mecanismos deliberativos, se presenta, en este sentido, como una vía oblicua con el potencial de desarmar doblemente a la extrema derecha: escuchando a aquellos que no se sienten tenidos en cuenta por el sistema e informando al público con mayor rigor sobre las consecuencias de unas y otras medidas políticas. El éxito de la estrategia depende de si es posible convencer a los ciudadanos –especialmente a aquellos muy movilizados como los chalecos amarillos– de que este tipo de deliberaciones colectivas al amparo de las instituciones van a servir, realmente, para cambiar políticas.

Olivia Muñoz-Rojas

*Este artículo se publicó originalmente en la sección de Opinión de Clarín el 30 de enero de 2019.

 

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5 pensamientos en “Tres respuestas al avance de la extrema derecha en Europa

  1. Olivia Har tänkt svara länge men nu kommer det. Jag är moderat och vi är inte på något sätt i koalition med Sverigedemokraterna. Socialdemokraterna försöker på alla vis att kladda dem på oss. I höstas la vi en gemensam budget tillsammans med Kristdemokraterna som antogs av Riksdagen. Socialdemokraterna säger nu hela tiden att det är en M-KD och SD budget, men de senare var inte med och förhandlade om den. Att SD sedan stöttade budgeten är något helt annat. I drygt hälften av alla beslut förra mandatperioden fick S och MP igenom sina förslag av SD. SD har tyvärr vuxit sig väldigt stora så hur man än vänder sig så påverkar de. Deras politik är snarare vänster än höger, men de röstar åt alla håll. Hoppas du och din familj har det bra. Här fick vi vinter igen efter någon vecka med vårkänsla, men våren kommer. Kram Anne-Katrine

  2. Hej Anne-Katrin, tack så mycket för inlägget. Jo, det är precis det jag försöker påpeka i artikeln: att den svenska högern/de svenska konservativa partierna varken har bidragit till en koalition tillsammans med SD eller format en regering med SDs stöd till skillnad av vad som skett i Andalusien och kan nu ske i Spanien efter valet den 28 april: både PP och Ciudadanos är öppna till en tripel allians med Vox. Sen, så klart, är det väl svårt att undgå SDs inflytande på ett eller annat sätt, som du säger. Vi mår bra annars, tack. Hoppas att allt är väl med er med också. Stor kram från Paris.

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